Gelatina de mosaico

A los niños no hay nada que les entusiasme más que los colores. Por eso las gelatinas tienen resultados tan fantásticos con ellos. ¿A qué niño no le gusta ingerir un postrecito que se parece vivo y que además es colorido?

Imagínate que, además de ofrecerles una deliciosa gelatina, esta viene llena de colores que la vuelven sumamente intensa y atractiva. Pues, una gelatina de mosaico puede ser una maravillosa idea para que tus peques disfruten mientras se alimentan de forma saludable.

Gelatina de mosaico

Además, y esto para ti, conseguirás un postre que quedará precioso en la mesa, con esos colores y esa forma que tú has escogido. ¡Lucirá fabuloso, ya lo verás!

A continuación te contamos cómo hacerlo. Es muy importante que seas paciente y esperes a los tiempos del cuajado para evitar que los diversos colores se mezclen.

Receta de gelatina de mosaicos

Para preparar este postre vas a necesitar 170 gramos de cada uno de estos sabores de gelatina: limón, fresa y coco (debes asegurarte de que sea gelatina para preparar con leche). Y vas a precisar también 1 lata de leche evaporada.

  • Refrigera la leche evaporada antes de abrirla.
  • Prepara la gelatina de limón. Utiliza únicamente las 3/4 partes del agua que se indique en el paquete para lograr que quede más espesa de lo que se espera. Luego, viértela en un recipiente plano y colócala en el refrigerador durante varias horas, hasta que veas que ha cuajado correctamente.
  • Debes hacer lo mismo con la gelatina de fresa. Y luego, una vez que esta última haya cuajado pasar al siguiente paso.
  • Calienta una taza y media de agua y quítala justo cuando empieza a hervir. Incorpórale el polvo de la gelatina de coco y remueve hasta que se disuelva correctamente. Deja que se enfríe.
  • Abre la lata de leche evaporada y vuélcala sobre la gelatina de coco; remueve bien hasta que se incorpore completamente.
  • Corta las gelatinas de limón y fresa en cubitos de dos centímetros con un cuchillo.
  • Coloca los cubitos en un molde (o en moldes individuales si lo prefieres) y vierte sobre ella la gelatina de coco que todavía debe estar líquida. Remueve suavemente para que todo quede bien amalgamado. Es importante que trabajes rápido para evitar que la gelatina espese y te resulte difícil unificar todo correctamente.
  • Vuelve a dejar en el frigorífico como mínimo unas tres horas. Después ya puedes disfrutar de este delicioso postre con los peques o quienes desees.

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